En la vida hay muchas cosas de las cuales uno puede estar orgulloso, sin embargo otras no tanto, y a pesar de todas estas situaciones he aprendido a nunca arrepentirme de ninguna. Las vidas y rostros que pasan a lo largo de este suspiro de vida en el que uno esta en este espacio de tiempo son tantas que a veces no alcanzamos a percibir cuales de aquellas son las que hacen bien a nuestra estancia, hacemos amigos, enemigos, nos enamoramos y desafortunadamente también nos desengañamos.
Siete años atrás conocí a alguien que creía sería una de esas personas que te acompañan hasta el final de tus días, ahora ya no lo sé, quizá siempre este allí en esencia, pero como siempre, cuestión de humanos de sentir el calor, la presencia de la persona para poder percibir que de verdad está allí, a pesar de todas las cosas que hayan pasado, yo no tengo memoria ni corazón para poder guardar un rencor, sin embargo mi orgullo y mi forma de ser no me deja desearle un bien, al igual que tampoco le deseo un mal, pienso que cada quién en su vida decide cómo es que quiere que la vida misma se desenvuelva, es un deseo de que le vaya como le tenga que ir de acuerdo a sus actos, no soy quién para desear un mal.
Después de tantas experiencias juntos, de tantos momentos inolvidables, de tantas cosas que se pasan juntos es increíble pensar que de la noche a la mañana, de un "Te Amo" se pase drásticamente a un "lo siento no puedo seguir contigo", rompe con todo esquema, con todos los planes y de paso... con una vida, una vida que entregó todo y muchísimo más de lo que debería, por el simple hecho de estar tremendamente idiotizado con el amor que se profesaba.
Qué fue lo que pasó, a quién culpar, "¿fui yo?", "¿fue ella?", "¿fue la distancia?", "¿fue el tiempo?"... cada pregunta que pasa por mi cabeza intentando comprender el por qué no estás, tiempo atrás seguía allí esperando el día que decidieras regresar, pero ya no más después de tantas heridas, de tantísimos sentimientos encontrados, de tantas cosas a las que ya no estoy dispuesto a soportar, tantos sentimientos que me hacen daño y no me permitían ser yo, ser esa persona que siempre sonreía, siempre con la mente en alto.
Quisiera decir que hoy me decidí, que jamás pensaré en ti, pero eso es muy difícil, mas no imposible, quedaste tan grabada en mi cuerpo y mi alma, pero la vida sigue y no puedo pararme a esperar, a que tú decidas cuál juego estás jugando, eso ya es demasiado para mi.
Las "cosas en común" son aquellas que se complementan de tu vida con la vida de esa persona a la que se quiere o se ama, si las cosas en común fueran total y exactamente iguales no habría razón de buscar y estar con alguien, para qué, creo que no habría necesidad, contigo mism@ sería suficiente.
Tomar sólo las cosas necesarias, las buenas, las suficientes como para atesorarlas pero no vivir con ellas, aprender de tantos errores que llegué a cometer, y aprender que ahora sin ti, no me queda más remedio que dejarte ir...
